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Covenant #3: Deity, de Jennifer Armentrout. CAPÍTULO 13 en español.

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CAPÍTULO 13

A esto habíamos llegado porque era un Apollyon, porque me transformaría en una matadioses.  Y supe entonces, sin duda alguna, que Telly era un miembro de la Orden. En su cabeza él sólo estaba protegiendo a los dioses de una amenaza, y no veía nada malo en lo que hacía.

Las puertas se abrieron mientras me giraba hacia la ventana, luchando por mantener el control.

“¿Qué está pasando aquí?”, inquirió Marcus.

“Tenía algunas… inquietudes sobre la noche en que Alexandria dejó el Concejo”, replicó Telly. “Al principio no fue muy cooperativa en cuanto a las preguntas, pero creo que sí llegamos a un acuerdo. Luego de eso, fue sorprendentemente colaboradora.”

Sí, se lo inventó en mi cara.

Me pregunté qué tan rápido podría sacar una de las dagas de Marcus de la pared y clavarla en el ojo de Telly antes de que sus Guardias pudieran reaccionar. La tensión en la habitación aumentó, las ondas ondulando en todas direcciones.

“¿Y por qué no estuve involucrado en este interrogatorio? O mejor aún, ¿por qué no podía esperar hasta que Lucian volviera?”, Marcus dijo sin inflexiones pero reconocí el filo en su voz. Los dioses sabían que lo había recibido innumerables veces. “Él es su guardián y debió haber estado presente.”

Telly hizo tsk suavemente[1].

“No era un interrogatorio formal o uno sancionado por el Concejo. Tenía unas cuantas inquietudes que necesitaba aclarar. Por eso no fue necesaria su presencia o la de Lucian. Eso, además del hecho de que soy el Ministro Jefe y no necesito su permiso”.

Puso a Marcus en su lugar eficazmente.

“Alexandria”, dijo Telly. “Por favor no olvide lo que discutimos”.

No respondí porque todavía estaba considerando si podría o no apuñalarlo antes de que los Guardias me derribaran.

El ministro jefe Telly se disculpó en ese momento, lanzando cortesías con tal calma que casi encontré difícil de creer que acababa de quitar la tierra bajo mis pies.

“¿Alexandria?”

La voz de Marcus rompió el silencio. “¿Qué quiso discutir contigo?”

“Tenía preguntas sobre lo que pasó en el Concejo”. Mi voz estaba innaturalmente  ronca. “Eso es todo”.

“¿Alex?”, dijo Aiden, y el corazón se me cayó a los pies. Por supuesto que estaba aquí. “¿Qué sucedió?”

Encarándolos, usé mi cabello para ocultarles la mejilla que me escocía y mantuve mi mirada fija en la alfombra. “Aparentemente, tengo una mala actitud. Tuvimos que trabajar en ella”.
Aiden estaba de pronto frente a mí, alzando mi barbilla. Mi cabello se deslizó de mi mejilla. La rabia explotó en él, tragándose el aire como un agujero negro de furia.

“¿Hizo esto?”. Su voz era tan suave que apenas la oí.

Incapaz de responder, desvié la mirada.

“Eso es inaceptable”. Aiden se giró hacia Marcus. “No puede hacer esto. Ella es una chica”.
A veces Aiden olvidaba que también era una mestiza, lo que prácticamente anulaba todo el asunto de “no golpear a una chica”. Como con Jackson. Como con la mayoría de purasangres. Nuestra sociedad -nuestras reglas y cómo éramos tratados- apestaban. No había palabras para describirlo.

Y de repente, mil preguntas surgieron pero una sobresalió. ¿Cómo podía seguir siendo parte de este mundo? Ser una Centinela, de cierta forma, era apoyar la estructura social, era básicamente decir que estaba de acuerdo con esto, pero no era así. Lo odiaba.

Sacudiendo mi cabeza, saqué esos pensamientos de mi mente por ahora. “Es el Cretino Jefe. Puede hacer lo que se le da la gana, ¿no?”

Marcus se veía estupefacto mientras seguía mirándome fijamente. ¿Realmente estaba sorprendido por la violencia de Telly? Si ese fuera el caso, acababa de perder algunos puntos en inteligencia. Se giró hacia Leon. “Se suponía que ella no iría sola a ninguna parte. ¿Por qué Telly pudo alcanzarla?”

“Estaba en clase”, respondió Leon. “Linard estaba esperando que saliera. Y nadie esperaba a Telly. No con todo lo que está pasando en New York”.

Marcus le dio una mirada peligrosa a Linard. “Si tienes que sentarte en clase con ella, entonces hazlo”.

“No es su culpa”, dije. “Nadie puede vigilarme cada segundo del día”.

Aiden maldijo. “¿Eso es todo lo que harás? Es tu sobrina, Marcus. Él golpeó a tu sobrina y ¿esa es tu respuesta?

Los ojos de Marcus se oscurecieron a un verde brillante. “Soy muy consciente del hecho de que ella es mi sobrina, Aiden. Y no creas ni por un segundo que encuentro nada de esto”, me señaló con su mano, “aceptable. Contactaré al Concejo inmediatamente. No me interesa que ella sea una mestiza. Telly no tiene derecho.”

Cambié mi peso.

“¿Al Concejo le va a importar? ¿En serio? Ustedes golpean a los sirvientes todo el tiempo. ¿Por qué yo sería diferente?”

“No eres un sirviente”, dijo Marcus, lanzándose a su escritorio.

“¿Y eso hace que esté bien?”, grité, mis manos se curvaron en puños. “¿Está bien golpear a los sirvientes por su sangre? ¿Y está mal porque yo tengo…?”, me interrumpí antes de revelar demasiado. Todos los ojos estaban en mí.

Detrás de su escritorio, Marcus respiró hondo y cerró brevemente sus ojos. “¿Estás bien, Alexandria?”

“Estoy sencillamente genial”.

Aiden me tomó del brazo. “La voy a llevar a la clínica”.

Liberé mi brazo. “Estaré bien”.

“Te golpeó”, Aiden bullía, sus ojos brillaban.

“Y sólo será un moratón, ¿vale? Ése no es el problema.” Necesitaba salir de esta habitación, alejarme de todos ellos. Necesitaba pensar. “Sólo quiero volver a mi dormitorio”.

Marcus se congeló con el teléfono a medio camino de su oreja. “Aiden, asegúrate de que llegue a su cuarto. Y quiero que se quede ahí hasta que averigüemos lo que Telly quiere o hasta que se vaya. Contactaré a Lucian y al resto del Concejo”, dijo Marcus y su mirada volvió a encontrar la de Aiden. “Lo digo en serio. No debe abandonar su habitación”.

Estaba muy ocupada pensando en todo lo que había pasado para que me importara que Marcus me mandara a mi dormitorio. Y si Lucian se enteraba de lo que había pasado, entonces Seth también lo haría. Al menos había una luz en medio de toda la porquería. Si Seth estuviera aquí, probablemente mataría a Telly.

Marcus me detuvo en la puerta. “¿Alexandria?”

Me giré, esperando que hiciera esto rápido. Que me echara la bronca por enemistarme con Telly, decirme que no lo volviera a hacer, y advertirme de mi mal comportamiento.

Encontró mi mirada. “Lamento no haber estado aquí para detenerlo. No volverá a pasar”.

Mi tío tenía un extraterrestre en su interior[2]. Parpadeé lentamente. Antes de que pudiera decir algo, siguió haciendo su llamada. Medio aturdida, dejé que Aiden me sacara de la oficina y me llevara por el corredor.

Una vez que la puerta en las escaleras se cerró tras nosotros, Aiden bloqueó el paso. “Quiero saber qué pasó.”

“Sólo quiero volver a mi habitación”.

“No te lo estoy pidiendo, Alex”.

No respondí y finalmente se giró rígidamente y bajó las escaleras.  Lo seguí lentamente. Todavía había clases, así que la escalera y el primer lobby estaban virtualmente vacíos con la excepción de algunos Guardias e Instructores. Caminamos de vuelta a mi dormitorio en silencio, pero yo sabía que no iba a dejarlo pasar. Aiden estaba comprándose tiempo, así que no me sorprendí del todo cuando me siguió dentro de mi habitación cerrando la puerta tras él.
Dejé caer mi bolso y me pasé las manos por el pelo. “Aiden”.

Tomó mi mentón como había hecho en la oficina de Marcus, girando mi cabeza hacia un lado. Su mandíbula se apretó. “¿Cómo pasó esto?”

¿Qué tan mal se veía? “Supongo que no respondí correctamente después de la primera vez”.
“¿Te golpeó dos veces?”

Avergonzada, me liberé y me senté en el sofá. Estaba entrenada para pelear y defenderme. Había sobrevivido a batallas con daimons con apenas rasguños. Toda esta situación me hacía sentir débil e indefensa.

“No deberías estar aquí”, dije finalmente. “Sé que Marcus dijo que se aseguraran de que me quedara en mi habitación pero no deberías ser tú.”

Aiden se puso en pie en frente de la pequeña mesa para café, las manos en sus caderas. Su postura me recordaba tanto nuestras sesiones de entrenamiento -la que adoptaba cuando sabía que estaba a punto a presionarme-. Iba muy en serio.

“¿Por qué?”

Me reí y luego hice una mueca. “No deberías estar cerca de mí. Creo que Telly tiene a alguien vigilándome, a ambos.”

No había ni un poco de pánico en esos ojos plateados. “Necesitas contarme lo que pasó, Alex. Ni siquiera pienses en mentirme. Lo sabré.”

Cerré mis ojos y negué con la cabeza. “No sé si puedo”.

Oí a Aiden moverse alrededor de la mesa y sentarse en el borde frente a mí. Su mano presionó mi otra mejilla. “Puedes contarme cualquier cosa. Lo sabes. Siempre te ayudaré. ¿Cómo puedes dudarlo?”

“No lo dudo”. Abrí mis ojos, avergonzada cuando sentí que estaban húmedos.

La confusión llenó su rostro. “¿Entonces por qué no me lo puedes decir?”

“Porque… porque no quiero que te preocupes”.

Aiden frunció el ceño.

“Siempre estás pensando en alguien más cuando deberías estar más preocupada por ti misma.”

Bufé. “Eso no es cierto. He sido realmente egocéntrica últimamente.”

Se rió suavemente, pero cuando el rico sonido se desvaneció, también lo hizo su sonrisa. “Alex, háblame”.

El terror y pánico volvieron. No estoy segura de que se hubieran ido realmente. Las palabras sólo salieron. “Telly lo sabe”.

Entrecerrar ligeramente sus ojos fue su única reacción. “¿Qué tanto?”

“Sabe que maté a un purasangre”, susurré. “Y sabe que o Seth o un puro lo cubrieron”.
Aiden no dijo nada.

Yo empecé a entrar en pánico. “Definitivamente es parte de la Orden, y creo que es el que envió el Guardia a matarme. Es la única forma en que lo sabría a menos de que la compulsión…”

“La compulsión no se ha desvanecido”. Aiden pasó su mano sobre su cabeza. Ondas oscuras cayeron  entre sus dedos. “Lo sabríamos. Ya me habrían arrestado”.

“Entonces la única forma en que podría saberlo es si él envió al Guardia a matarme.”

Aiden se tocó la nuca. “¿Estás segura de que lo sabe?”

Me reí ásperamente mientras señalaba mi mejilla. “Hizo esto cuando no quise admitirlo”.

El plateado de sus ojos ardía. “Quiero matarlo”.

“Yo también, pero eso realmente no va a ayudar”.

Me dio una sonrisa salvaje. “Pero nos haría sentir mejor”.

“Maldita sea, te has vuelto oscuro. Gracioso, pero oscuro”.

Aiden negó con la cabeza.

“¿Qué dijo exactamente?”

Le conté las preguntas que había hecho Telly.

“Sabes, lo único bueno de todo esto es que no piensa usar a mi padre en mi contra. Pero dijo que si me entregaba, no iba a presionar para averiguar quién fue el puro que me cubrió. Si no se lo digo, va a ir tras cualquier puro que parezca tolerarme: tú, Laadan, Leon, incluso Marcus. Supongo que no cree que pueda con Seth o le tiene miedo”.

“Alex…”

“No sé qué hacer”. Me levanté del sofá, esquivándolo. Paseé por la salita, sintiéndome encerrada. Me detuve de espaldas a Aiden. “Estoy jodida. Lo sabes, ¿verdad?”

“Alex, pensaremos en algo”. Lo sentí detrás de mí. “Este no es el fin. Siempre hay opciones”.

“¿Opciones?”, me crucé de brazos. “Habían opciones cuando el Guardia intentó matarme y elegí la equivocada. Cometí un gran error, Aiden. No puedo arreglarlo. ¿Y sabes qué? Ni siquiera creo que a él le preocupe el Guardia”.

“Lo sé”, replicó suavemente. “Creo que envió a ese Guardia sabiendo que tú podrías defenderte, que probablemente incluso lo matarías. Tiene sentido”.

Me giré.

“¿Sí?”

Asintió con los ojos entrecerrados. “Es la trampa perfecta, Alex. Telly envía al Guardia a matarte, sabiendo que hay una alta posibilidad de que pelees y lo mates en defensa propia”.
“Y la defensa propia no significa nada en este mundo”.

“Exactamente. Así que Telly te tendría. Nadie podría detenerlo de matarte o al menos ponerte en esclavitud. Te da el elixir y no Despiertas. Problema resuelto, excepto que Telly no esperaba que un puro usara compulsión y te cubriera.”

Asentí. “Pero ahora sabe que alguien lo hizo”.

“No importa”, dijo Aiden. “Puede que lo sepa pero no tiene evidencias sin incriminarse a sí mismo. Telly puede ser el Ministro Jefe, pero ejerce el tipo de poder para ir detrás de los mestizos indiscriminadamente. Puede acusarnos todo lo que quiera, pero no puede hacer nada sin evidencia”.

Un vástago de esperanza nació en mi pecho. “Tiene mucho poder, Aiden. Tiene a la Orden también y los dioses saben cuánta gente pertenece a ella.”

“No importa, Alex”. Aiden puso manos fuertes y gentiles en mis hombros. “Todo lo que tiene ahora mismo es el miedo. Cree que puede asustarte hasta que admitas la verdad. Está usando ése miedo en tu contra”.

“¿Pero y si sí va tras todo el mundo? ¿Qué hay de ti?”

Aiden sonrió. “Puede hacerlo, pero no va a llegar a ninguna parte. Y cuando no admitas nada, volverá a New York. Y estaremos listos si vuelve a intentar algo. Este no es el fin”.

Volví a asentir.

Aiden me miró directamente a los ojos. “Quiero que me prometas que no harás nada estúpido, Alex. Prométeme que no te entregarás”.

“¿Por qué todo el mundo piensa que siempre voy a hacer algo estúpido?”

Su mirada decía que él no se lo tragaba. “Reacción reflejo, Alex. Creo que ya lo hemos hablado”.

Suspiré. “No haré nada imprudente, Aiden”.

Aiden me miró fijamente por un segundo, luego asintió. En vez de relajarse como creí que haría, pareció tensarse más. Exhaló bruscamente y luego asintió una vez más. Sabía que lo que fuera que estaba pensando no era bueno.

Y cuando su mirada acerada encontró la mía, supe que había una buena probabilidad de que él no creyera ninguna de las promesas que había hecho.

[1] Se refiere a una especie de bufido que denota condescendencia.
[2] Se refiere a que estaba como poseído por actuar así de extraño.

9 Comments

  1. Anonymous
    Anonymous

    :O Telly me da asco.

    P.D:Gracias por traducir el capitulo.

    Abril 12, 2013
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  2. Anonymous
    Anonymous

    GRACIAS POR TRADUCIR EL CAPITULO son geniales,

    que ganas tengo de que seth se entere de lo que le hiso telly a Alex y le de su merecido y que el no tenga nada que ver con todo eso

    Abril 12, 2013
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  3. Gracias por traducir los capitulos!! No sabes cuanto busqué este libro en español y al fin lo encontré :D Gracias, gracias, gracias.

    Abril 13, 2013
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  4. Anonymous
    Anonymous

    a un no lo leo, pero comenzare ahora mismo, pero antes de hacerlo quería decirte que muchas gracias por traducirlo :’)

    Abril 14, 2013
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  5. Anonymous
    Anonymous

    gracias por la traduccion del libro me encanta esta saga.

    Abril 15, 2013
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  6. Anonymous
    Anonymous

    muchísimas gracias por traducirlo… espero con ansias en capítulo 14!!

    Abril 17, 2013
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  7. Anonymous
    Anonymous

    me encanta este libro porfa quien lo tenga asi sea en ingles podria enviarme el link o el libro a este mail careleidy700@hotmail.com porfavor se los pido muero por terminar de leerlo :)

    Abril 17, 2013
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  8. Anonymous
    Anonymous

    Gracias por el capi esperare ansiosa el capitulo 14

    Abril 18, 2013
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