Skip to content

Covenant #3: Deity, de Jennifer Armentrout. CAPÍTULO 19 en español.

Posted in Traducciones

CAPÍTULO 19
Capítulo 18

Traducido por LRJ

“¿Por qué ahora?”, pregunté cuando nadie más habló. Creo que los puros estaban deslumbrados. Apolo era como una estrella de rock para ellos, pero incluso con su belleza de otro mundo todavía era Leon para mí.  

“La amenaza nunca ha sido mayor”, respondió Apolo. Al ver mi confusión, suspiró. “Quizás debería explicar algunas cosas”. 

“Quizás sí”, murmuré.


Apolo se movió hacia la mesita de noche y levantó la jarra de agua. Oliéndola, la volvió a dejar ahí. “Mi padre siempre ha sido… paranoico. Todo ese poder, pero todo lo que Zeus siempre ha temido es que sus hijos le hagan lo que él le hizo a sus padres. Superarlo, conquistar el Olimpo, matarlo mientras duerme… ustedes saben, el mismo viejo drama familiar de siempre”.


Le di una mirada a Aiden, pero él estaba embobado con Apolo.

“De todas formas, Zeus decidió que debía mantener a sus enemigos cerca. Por eso es que devolvió a todos los semidioses al Olimpo y destruyó a los que no necesitaron su llamado, pero se olvidó de sus hijos.” Apolo sonrió. “Todo ese poder, y a veces me pregunto si Zeus se golpeó la cabeza cuando era bebé. Se olvidó de los Hematoi, los hijos de los semidioses”.

Me reí pero Marcus miró al techo como si esperara que Zeus le mandara a Apolo un rayo.

“Los Hematoi”, Apolo miró a Marcus y a Aiden intencionadamente, “son versiones aguadas de los semidioses, pero ustedes son muy poderosos de su propia manera. Francamente, sus números sobrepasan los de los dioses por miles. Si alguna vez hubiera un intento de derribarnos, podría funcionar. Y los mortales no tendrían ninguna oportunidad contra los Hematoi”.

“Pensé que ustedes, no sé, lo sabían todo. ¿No sabrían si estuvieran a punto de ser derribados?”

Apolo se rio. “Las leyendas, Alexandria, son difíciles de separar de la verdad. Hay cosas que sabemos, pero el futuro nunca está grabado en piedra. Y cuando se trata de cualquier criatura viviente en este planeta, no podemos verlos ni interferir en ellos. Sí tenemos… herramientas para vigilar las cosas.”

“Por eso es que el oráculo vivía aquí”, dijo Aiden.

De nuevo, hubo un cosquilleo en el fondo de mi mente. Algo acerca de un oráculo apareció en mis memorias borrosas. Siguió fuera de mi alcance.

“Sí. El oráculo me responde a mí y sólo a mí”.

“Porque eres un dios de profecías… además de de otras mil cosas”, añadí, uniéndome a la conversación.

“Sí”. Volvió a la cama, inclinando la cabeza a un lado. “Una vez Zeus se dio cuenta de que se había olvidado de los Hematoi, supo que tenía que crear algo que fuera lo bastante poderoso para controlar a los Hematoi pero que no se pudiera reproducir como ellos”.

Marcus se sentó en la única silla vacía de la habitación. “¿Así que fue creado el Apollyon?”

Apolo se sentó junto a Aiden, lo que realmente atestó la cama. “Un Apollyon sólo puede nacer cuando la madre es Hematoi y el padre mestizo. Es el éter de una pura combinada con el de un mestizo lo que crea al Apollyon. Es parecido a la forma en que nace un minotauro. Los Apollyons no son nada más que monstruos en el esquema general de las cosas.”

Le fruncí el ceño a su espalda. “Caramba, gracias”.

“Mezclar las dos razas estaba prohibido para asegurar que no habrían muchos y a los Hematoi se les ordenó matar cualquier descendencia de un puro y un mestizo”.

Quedé boquiabierta. “Eso es terrible”.

“Quizás lo sea, pero no podemos tener una docena de Apollyons por ahí.” Me miró por encima del hombro. “Dos ya son lo bastante malos. ¿Pueden imaginar si hubiera una docena? No. No pueden. Y además, uno salió de cada generación como estaba planeado. Aunque sí cometemos errores de vez en cuando”.

Estaba empezando a desagradarme Apolo. “¿Así que soy un monstruo y un error?”

Me guiñó el ojo. “El error perfecto”.

Me alejé de él un poco.

La sonrisa alcanzó a llegar a sus vibrantes ojos. “Mientras que el Apollyon se comporte, se deja que haga su deber. Pero cuando hay un segundo en la mezcla aumenta el poder del Primero. Esto era algo que habíamos tenido en cuenta. Zeus cree que es alguna clase de broma cósmica.”

Marcus se inclinó hacia delante. “¿Por qué permiten siquiera que el segundo viva si uno ya es una amenaza?”

Temblé.

Apolo se puso en pie de nuevo, aparentemente sufriendo de un desorden de hiperactividad. “Ah, verán: no podemos tocar al Apollyon. Sus marcas son… armas contra nosotros. Sólo la Orden de Tánatos puede llevar a cabo un ataque exitoso contra el Apollyon, y, por supuesto, un Apollyon puede matar a otro.”

Me estaba empezando a doler la cabeza. “Y Seth sabe esto, ¿verdad?”

“Seth sabe todo esto”.

Exhalé audiblemente. “Puede que lo mate”.

Apolo arqueó una ceja. “La humanidad y los Hematoi tienen algo temer más grande que… lo de los daimons. Y por cierto, todo el problema con los daimons es culpa de Dionisio[1]. Fue el primero en descubrir que el éter podía ser adictivo y tuvo que mostrárselo a alguien. Una vez que Dionisio se drogó con esa cosa, se mostró al Rey de Inglaterra. ¿Sabes cuántos problemas causó?”

Era oficial. Los dioses eran niños demasiado grandes. “Bueno saberlo, pero ¿podemos volver a la parte de ‘algo más grande que temer’?”

“El oráculo tuvo un profecía sobre tu nacimiento: que uno nos traería la verdadera muerte a todos y el otro sería nuestro salvador”.

“Oh, dioses”, murmuré. “La Abue Piperi atina de nuevo”.

Apolo ignoró eso. “No pudo decir cuál, sin embargo. Y me puse cada vez más curioso. Cuando Solaris apareció no había habido una profecía. Así que chequeé sus vidas –las de ambos-. No había nada particularmente remarcable en ninguno de los dos.”

“Estás haciendo maravillas con mi autoestima, de verdad”.

“¿No le contaste a los demás dioses de Seth y Alexandria?”

“No. Debí haberlo hecho, y mi decisión no me ha ganado muchos fans.” Se cruzó de brazos. “Pero después, hace tres años, el oráculo previó tu muerte si te quedabas en el Covenant, lo que hizo que tu madre se fuera para protegerte. Aunque su profecía sí se hizo realidad”.

Me golpeó entonces. “Porque volví al Covenant…”

“Y sí moriste”, terminó Aiden, sus manos cerrándose en puños. “Dioses”.

“El oráculo nunca se equivoca”, dijo Apolo. “Te vigilé hasta la noche antes del ataque daimon en Miami. Pensé que me habías sentido una vez. Estabas volviendo de la playa y de detuviste justo frente a la puerta.

Abrí los ojos como platos. “Recuerdo haber sentido algo raro pero yo… no lo sabía.”

“Si tan solo me hubiera quedado cerca…” negó con la cabeza. “Cuando supe que el Covenant te estaba buscando activamente, me disfracé como Leon para ver qué estaba pasando. No tenía idea de que Lucian estaba al tanto de tu verdadera identidad”.

“Nunca se lo dije”, dijo Marcus. “Sólo lo sabía porque mi hermana me lo confió antes de irse. Lucian ya lo sabía en ese entonces”.

“Interesante”, murmuró Apolo. “Sí creo que no soy el único dios dando vueltas por ahí”.

“¿No sabrías si hubiera dioses cerca?”, preguntó Aiden.

“No si no quisieran que yo lo supiera”, respondió. “Y podemos estar moviéndonos de un lado para otro. Aunque no sé qué ganaría cualquier dios asegurándose de que los dos Apollyon se encontraran”.

“¿Alguno busca venganza?”, pregunté.

Apolo se rio. “¿Cuándo no queremos vengarnos unos de otros? Estamos molestándonos constantemente para no aburrirnos. No es difícil imaginar a alguno tomándoselo demasiado en serio”.

“¿Pero qué hay que temer, Apolo?”, preguntó Marcus. “¿Por qué intentaría la Orden de Tánatos eliminar a Alexandria si no ha hecho nada?”

“No es a Alexandria a quien intentan estabilizar”.

“Es a Seth”, susurré.

Aiden se puso rígido. Sus ojos se volvieron de un gris tormentoso. “Siempre se trata de Seth”.

“Pero no ha hecho nada”, protesté.

“Todavía”, replicó Apolo.

“¿Lo has, no sé, visto haciendo algo en el futuro?”

“No.”

“¿Entonces todo esto está basado en la loca Abue Piperi?”, me acomodé el pelo. “¿Y eso es todo?”

Marcus entrecerró sus ojos. “Sí suena extremo”.

Apolo puso los ojos en blanco. “No pueden decirme que Seth no es una receta para un desastre. Ya tiene el ego de un dios, y créeme, yo sé de eso. La clase de poder que un Matadioses puede utilizar es astronómico e inestable. Ya está sintiendo sus efectos”.

“¿Qué quieres decir?”, preguntó Aiden.

“¿Alex?”, Apolo dijo suavemente.

Negué con la cabeza. Había momentos en los que cuestionaba la cordura se Seth e incluso sus intenciones. Y también estaba Jackson. No podía probar que había sido él pero… negué con la cabeza. “No. Él nunca haría algo tan estúpido”.

“Qué tierno”. En un segundo, Apolo estaba frente a mí al nivel de mis ojos. “Que lo defiendas aunque sé que no confías en él completamente. Quizás en algún momento lo hiciste pero ya no”.

Abrí mi boca pero la cerré. Bajé la mirada a mis manos y me mordí el labio. Una vez más algo parpadeaba en mi memoria. Tragué saliva.

“Debo irme ahora”, dijo Apolo suavemente.

Levanté la mirada, encontrando la suya. Apolo me daba miedo y me hacía cuestionar lo genial que era pero como que me agradaba. “¿Volverás?”

“Sí, pero ya no puedo ser Leon. Mi coartada… murió y debo responder por no haberle informado a Zeus lo que he estado haciendo. Probablemente me van a castigar”. Se rio se su propia broma. Yo lo miré fijamente. “Soy Apolo, Alexandria. Zeus puede joderse”.

Marcus se veía otra vez como si quisiera meterse bajo la cama.

“Apareceré cuando pueda”. Se giró hacia Marcus. “También veré si puedo rastrear a Telly. Oh, y averigua si puedes lograr que Solos Manolis sea transferido aquí desde Nashville. Es un mestizo en el que puedes confiar.”

“He oído de él”, Aiden habló. “Es algo… franco”.

Apolo sonrió y luego, sin una palabra más, desapareció de la habitación.

“Bueno, sí que sabe cómo hacer una salida”.  Aiden se puso de pie negando con la cabeza.

Marcus y Aiden hicieron planes para contactar a Solos pero yo sólo estaba escuchando a medias. Parte de mí se rehusaba del todo a creer que Seth podría ser peligroso, pero siendo honesta conmigo misma, no estaba tan segura. Había momentos en los que realmente no sabía qué se le pasada por la cabeza o qué esperar de él. Ni siquiera podía descifrar por qué confiaba tanto en Lucian, en un hombre tan plástico.

Ni siquiera me había dado cuenta de que Marcus se había ido hasta que Aiden se sentó y puso su mano en mi mejilla. Me pregunté si se daba cuenta de lo mucho que me tocaba últimamente. Era casi un movimiento inconsciente de su parte. Quizás lo hacía para recordarse que estaba viva…

De repente, la niebla se desapareció de mis recuerdos. Me senté tan rápido que jadeé.

“¿Alex? ¿Estás bien?”, los ojos de Aiden estaban muy abiertos. “¿Alex?”

Me tomó varios segundos decirlo. “Recuerdo… recuerdo lo que pasó cuando morí”.

La mirada en su rostro decía que no había esperado que dijera eso. Su mano de deslizó por la base de mi cuello. “¿Qué quieres decir?”

Lágrimas quemaban en mi garganta. “Estuve en el Inframundo, Aiden. Había un montón de gente ahí esperando a pasar y guardias en caballos. Incluso vi a Caronte y su bote… y su bote es mucho más grande y bonito. Había una chica llamada Kari que había sido asesinada por daimons mientras compraba zapatos y…”

“¿Y qué?”, preguntó, gentilmente quitándome una lágrima.

“Dijo que era un oráculo. Que sabía que me conocería pero no así. Y vi a Caleb. Puse hablar con él, Aiden. Dioses, se veía tan… tan feliz. Y juega Wii con Perséfone.” Me reí y me limpié la cara. “Sé que suena loco pero lo vi. Y dijo que mi mamá estaba ahí y que era feliz. Me dijo que un dios grande y rubio estaba discutiendo con Hades por mi alma. Debió haber sido Apolo. Fue real, Aiden. Lo juro.”

“Te creo, Alex”. Me acunó contra su pecho. “Cuéntame lo que pasó. Todo”.

Presioné mi mejilla contra su hombro, cerrando mis ojos. Le conté todo lo que Caleb me había dicho, incluyendo lo que dijo sobre Seth. Cuando le pedí a Aiden que consiguiera el número de Olivia para que pudiera darle el mensaje negó con la cabeza, con expresión adolorida.

“Sé que quieres decírselo”, dijo “y lo harás, pero ahora mismo no queremos que muchas personas se enteren de lo que pasó. No sabemos en quién podemos confiar.”

En otras palabras, no era Olivia de quien teníamos que preocuparnos pero no podíamos correr el riesgo de que volviera a pasar. Odiaba la idea de no decírselo ya mismo porque era importante, pero ¿cómo podría contárselo sin revelar lo que pasó? No podía.

“Lo siento, Alex”. Su mano pasó suavemente por mi espalda. “Pero tiene que esperar”.

Asentí.

Parte de mí se sentía peor después de darme cuenta de que había estado con Caleb porque su pérdida estaba reciente de nuevo. Pero mientras Aiden me sostenía luego de que me calmé, las lágrimas que llegaron, a pesar de todo, eran de felicidad. El dolor de la pérdida de Caleb todavía estaba ahí, pero había disminuido por el conocimiento de que estaba verdaderamente en paz, y porque también mi mamá lo estaba. Y ahora mismo, eso era todo lo que importaba. 

[1] También llamado Baco, es el dios del vino. Es célebre por sus borracheras. 

12 Comments

  1. Oh, dioses, Aiden y Alex son tan adorables. Realmente me encantan juntos.

    Mayo 16, 2013
    |Reply
  2. amo Deity es lo mejor, muero por el siguiente capitulo¡¡¡¡ :9

    Mayo 16, 2013
    |Reply
  3. Anonymous
    Anonymous

    Muy light… me dejó con ganas de más .

    Mayo 16, 2013
    |Reply
  4. Anonymous
    Anonymous

    Gracias!!!!!! ya quiero saber que sigue

    Mayo 16, 2013
    |Reply
  5. Oh,por todos los dioses,gracias por los capitulos.!!!! Son lo maximo :)

    Mayo 17, 2013
    |Reply
  6. Anonymous
    Anonymous

    Aiden te quiero,
    sinceramente, me casaría con él. tenéis razón hacen una pareja muy bonita :)

    Mayo 17, 2013
    |Reply
  7. Anonymous
    Anonymous

    Seth antes me caia un pelin mejor peo con lo sucedido en los últimos capítulos Aiden es mi favorito!! Me encanta el personaje e Alex, en este libro es un poco más, por decirlo e alguna manera, más “debil” necesitada de ayuda digamos…
    Amo Deity :)

    Mayo 21, 2013
    |Reply
  8. Anonymous
    Anonymous

    me enamoro cada día mas, por favor sigue :D

    Mayo 22, 2013
    |Reply
  9. Anonymous
    Anonymous

    capi, please ese capi estuvo fenomenal aiden es el mejor, GRACIAS POR LA TRADU CHICAS

    Mayo 24, 2013
    |Reply
  10. Anonymous
    Anonymous

    ESPERANDO POR EL NUEVO CAPITULO…

    Mayo 25, 2013
    |Reply
  11. Anonymous
    Anonymous

    esta super genial ya quiero leer el siguiente capitulo subanlo pronto plis!!!

    Mayo 25, 2013
    |Reply

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *