Skip to content

RESEÑA. A Little Too Far #1: A Little Too Far, de Lisa Desrochers (+18)

Posted in +18, Contemporánea, New Adult, Reseñas, and Romance Contemporáneo

Desrochers, Lisa - A Little Too Far 01- A Little Too Far

Libro en inglés aquí.

A Little Too Far es uno de esos libros que llaman tu atención al instante. Es NA, pero NA renovada, excitante, sin tantos clichés y “ridículamente sexy” según prácticamente todo el mundo. Cuando supe de él por primera vez, hace ya un par de meses, y después de leer bastantes reseñas prometedoras me prometí a mí misma que lo leería y disfrutaría cada segundo. Lo leí, en efecto. Es la parte de disfrutarlo la que me tiene confundida.

Veamos: Lexi Banks es una estudiante de Arte algo tímida pero con carácter al menos al principio que resulta haberse ganado una beca para estudiar en Roma por un año. Sólo dos días antes de viajar, se acuesta con su mediohermano. (Estos no son spoilers, como verán si leen el resumen). Todo este rollo Edipano (?) está de hecho muy bien desarrollado aunque ocurre como a las tres palabras de haber iniciado el libro. Ok, ok… como a las diez. Trey y Lexi se conocieron a los 15 años y sintieron una química más bien poco familiar antes de que sus padres se casaran. En realidad son más mejores amigos que hermanos, pero de todas formas Lexi -una católica muy devota- no puede evitar sentir que su relación es… ¿sacrílega? y que se ha arruinado. 

“Why do I feel like I’m suffocating? Is it because of what happened? Or because it can’t happen again?”

Y que algo cambió para siempre. En eso no se equivoca.

“Somehow, getting closer than humanly possible drove us father apart than we’ve been.”

Como resultado, viaja a Roma sin haber llegado a ninguna clase de acuerdo con él o con sí misma y agobiada por la culpa… y el deseo. Allí, para su desgracia, da con una parroquia de habla inglesa. Paréntesis: seriously? ¿cuáles son las probabilidades?. Y allí tiene lugar la confesión. Sí, esa confesión. Me abstendré de dar comentarios, a excepción de decir que es una escena malditamente divertida. De hecho, aunque no soy creyente y ya olvidé absolutamente todo (al punto que no recordaba cómo se decía hacerse el signo de la cruz en español y me tardé un buen rato en comprender la escena del todo), las confesiones de Lexi fueron unas de mis partes favoritas de libro.
“Anything else you find yourself in need of confessing?
“You know”, I say. “Surprisingly, that’s all I can think of at the moment.”
Justo afuera de ese confesionario se tropieza (literalmente) con Alessandro. Por cuestiones de la vida y como penitencia por su gran pecado, Lexi se embarca en un proyecto con el soon-to-be-priest, pero pronto encuentra uno más que sumar a su lista confesional. A medida que se van haciendo más y más cercanos, hay algo en él -además de lo increíblemente sexy que es- que sencillamente la intriga y que se acerca peligrosamente a algo que ninguno de los dos puede permitirse. También me encantan todas sus escenas (especialmente las del Vaticano) y otras que por *tos tos* motivos varios no mencionaré. 
 
De hecho, se puede decir que hasta más o menos el 75%, TODO el libro era mi parte favorita. ¿La universidad del intercambio y las clases? No muy importantes para la trama pero realistas. ¿Roma? Un sueño. Y me alegró mucho reconocer lugares que conocí. ¿El italiano? Perfecto, aunque sigo sin entender como una se va para Italia más de un año y sigue sin saber nada de nada (a excepción de ‘Vete al infierno’). ¿Los diálogos? Divertidos. ¿Personajes secundarios? No muchos, la verdad. Lo cierto es que Lexi es una de esas chicas. Sí, de esas que andan siempre con las mismas tres personas. ¿El triángulo amoroso? Hmm, Trey brilla por su ausencia (a menos de que cuenten los mensajes de texto no respondidos) a pesar de que tiene sus momentos.

“But what if he was supposed to be The One?”“He wasn’t”“How do you know?”His hand pauses on my leg, midstroke.“Because he never deserved you.”“What if I never find anyone else?”He stares into my eyes for what has to be a full minute before saying.“You will.”

*Se ablanda un poquito* Quizás el problema es que una, como lectora, se encuentra con que Trey es una constante en la vida de Lexi desde mucho antes de que la historia inicie. Y a pesar de que hay flashbacks y la naturaleza de su relación queda clara (sort of), no logró robarme el corazón. 
“I miss curling in his arms and telling him about my day. I miss knowing he’ll always be mine-that no own will ever know me like he does. I miss his lips and his hands. I miss his heart and his soul. I miss every part of him.I feel so empty. Can a person die of emptiness?” 

“I move to the alcove near the closet and pick up his guitar, just to feel the weight of it and remember that, once upon a tima, he loved me. Once upon a time, I was the most important person of his life.”

¿Ven? Pues yo sé más bien poco de ese entonces. De todas formas, supongo que con Alessandro me basta y sobra, así que no hay problema. ¿La relación entre el diácono y Lexi? Ridícula y adorablemente perfecta. Divertida. Cargada de…
 
Never Ending Sexual
 
Pero eso sólo le da un toque perverso y, aceptémoslo, sexy a la historia. Aunque personalmente no me gustaron mucho las escenas de sexo. Pero oh, Alessandro. ¿Alessandro? *suspiro soñador* Alessandro es un muy, muy buen personaje. No sólo habla inglés, italiano y francés, es inteligente, tiene sentido del humor, un pasado oscuro que sin embargo se desarrolla sin el típico no-tan-misterioso aire del NA sino que no es gay. Aunque es célibe. Y pronto será cura. Bien, bien, esa última no vale. 
“I’m just sorry that all that has happened to you.”
“It’s all led me to right here.”
El punto es que llegamos a conocer su faceta religiosa y su pasado, pero también al humano detrás del clergyman. Y llegamos a ver el lento y tortuoso proceso que parece arrastrarlo inexorablemente o más bien, incomprensiblemente a Lexi. 

“Passion can sometimes bring out qualities in a person that they never knew the possesed.”

Y vaya si no llegamos a conoce su lado apasionado, también. ¿Lexi? El problema es que sigo aquí, dos días después, intentanto entender exactamente qué hay en Lexi. Lexi parecía ser  al principio tan… poco heroína NA. Sabía lo que quería, no era precisamente virgen (obviamente), tenía carácter, es lista y apasionada con su carrera, uno que otro apunte sarcástico… pero la verdad es que después quedó reducida a un amasijo de emociones y caprichos que le costaron varios problemas y mi aprecio. Se convirtió en una de esas mujeres para las que sí=no y no=sí excepto cuando ambos significan lo mismo (?). Para el final del libro, sólo tenía ganas de zarandearla por los brazos y decirle: DECÍDETE Y DEJA DE LLORAR DE UNA */%?! VEZ.
PYT
 
Y nada que lo entiendo. Vale, me imagino que es bonita. Y dulce. Y americana. Y tiene ojos claros. Y parece vulnerable y blablabla (¿no es eso lo que les gusta a los tipos? ¿que las mujeres sean delicadas y los necesiten? Otra cosa para mi lista de “Misterios del universo”) ¿Pero eso basta que dos chicos caigan perdidamente enamorados a sus pies? ¿Sobre todo cuando es taan indecisa y cuando ambos saben que ahora mismo es un desastre emocional? No sé, no sé. Y le dice su única amiga:

“Men are complete prats, the whole bloody lot of them.”

“I don’t know. There might be one or two who redeem the whole lot.”

¿Uno o dos, dices, Lexi? ¿Y justo vas y te tropiezas con esos dos? No tiene sentido. Y luego viene ése final. No daré detalles para que nadie se ofrezca a realizar un suicidio grupal conmigo. El punto es que Desrochers viene con una línea en la historia aparentemente definida, y luego ¡bam! decide darle un giro. Sólo que más que un giro fue como un… ¿tornado? ¿terremoto? ¿huracán? para la historia. Me cogió tan fuera de base que tuve que regresar y leer el fragmento un par de veces antes de decir: OMG, esto sí está pasando. Así que lamenté habérmelo leído enterito en una única tarde. Quizás debí dejar de leer en cuanto supe que algo estaba mal. Si lo hubiese hecho, quizá podría darles las 4.5 estrellitas que me tenían embobadas.
 
Así que amé A Little Too Far. Al menos hasta poco antes del final. Y no tanto a Lexi, la verdad. Neh, si soy honesta, amé de verdad a Alessandro y eso es todo. Ocho horas de mi vida se redujeron a un norteamericano caliente con acento italiano. Si no fuera por él… Desrochers, ya habría arrojado tu puerta y exigido que reescribieras el libro. 
 
So, dear Lexi, ¿recuerdas cuando dijiste esto?:

He thinks I know what I’m doing. I know he’s wrong.

Pues tenías razón y Alessandro estaba cegado por tus innumerables cualidades y original personalidad. No tienes ni idea de lo que estás haciendo. 

5 Comments

    • Todavía no se sabe nada de ninguna traducción :(

      Octubre 13, 2013
      |Reply
  1. Hola!!! Alguien sabe si se va a traducir al español??

    Octubre 29, 2013
    |Reply

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *